Para evitar en gran medida los problemas de índole ético-moral que surgen en el ejercicio de una profesión o de un oficio, debe existir un verdadero compromiso por poner en práctica principios éticos que establezcan los parámetros y reglas que describan el comportamiento que una persona puede o no exhibir en determinado momento. No es difícil poner estos principios en práctica, pero el omitirlos redundará en perjuicio propio y en el de las personas con quienes se interviene o se interactúa. Una decisión en la que está envuelto el comportamiento ético de una persona, siempre va a estar enmarcada en uno de los principios y valores señalados en este documento.

Como forjadores de la educación y la cultura en nuestro Estado, nuestro compromiso es y será siempre el vincular nuestras decisiones y acciones al marco ético referencial que nos brinda un documento como el que aquí se esboza, además de promover y difundir actividades en las cuales se fomente el razonamiento y ejercicio de los valores, para de esta manera fungir como entes duplicadores en nuestro entorno educativo, familiar y social.

La invitación es para todos los actores educativos, personal docente y directivo, personal administrativo, padres de familia y organizaciones sindicales, para que desde sus respectivas responsabilidades repliquen el conocimiento de este importante documento y a la vez se promuevan actividades que fomenten los valores contenidos en nuestro Código.

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Código de Ética Reconocimiento a las Prácticas Éticas